Hace unos días que Pájaro ya no está con nosotros, ha dejado de visitarnos. Ha sido mes y medio de compañía diaria, porque nunca faltaba a su cita, cada noche, encima de la tubería. Pero no vamos a llorarle, ha decidido alzar el vuelo e irse a otro lugar y le deseamos lo mejor, allá donde esté.
Y es que en esta vida a veces hay que pensar en alzar el vuelo, y volar, que no huir. Y sobre todo cuando piensas que nuestro paso por este mundo es corto, muy corto, fugaz inclusive, y no estamos para "aguantar" todo. Al final, como última opción, siempre puedes echar a volar y a otra cosa, mariposa. Y eso se puede extrapolar a cualquier asunto cotidiano (trabajo, amigos, ciudad, ...).
En fin, volviendo a nuestro amigo, volviendo a Pájaro, sólo puedo decir una cosa, que se ha ido igual que vino, de forma libre.





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada